Todo por la Praxis to join Energy Aftermath
The Madrid-based artistic collective has been selected by the Barruelo de Santullán Commissioners
Aquí puedes leer el texto en español / Here you can read the text in spanish
Photo by Alfredo Cádiz
The mediation process with the residents of Barruelo de Santullán began in January 2025, with a series of in-person meetings held over the following months, mainly at the town’s Municipal Library, as well as walks through different parts of the village. These walks allowed participants to reflect first-hand on the territory they inhabit.
Despite the mine having been closed for many years, the history of mining permeates the entire place and the personal narratives of the participants, generating a strong emotional impact in each working session. However, this history emerges through silenced stories—past and present—those of the women of the village. Women who were wives, mothers, or daughters of miners and who, over the years, built networks of sorority in order to sustain themselves within a context entirely permeated by machismo.
With the closure of the mining operations, the public sphere—until then largely occupied by men—began to shift. Today, it is mainly women who are reclaiming this space in an effort to give visibility and voice to all residents, and especially to the women of the past and those who currently live in Barruelo de Santullán.
They feel abandoned, like the mine itself, as after an intense period of mineral extractivism, not even the slag heap—renaturalised through a process that did not involve local expertise—represents them as a community. They and their stories are perceived as rubble. Yet they know that much of Barruelo de Santullán was built upon that very rubble, and through an act of resilience, they seek to be reborn from it.
Their primary desire is to create a “place” for political agency and restorative justice within their immediate surroundings, with the aim of gradually scaling up towards the spaces where decisions affecting their personal and social lives are made.
Following this mediation process, the artistic collective selected to materialise the community’s shared vision is Todo por la praxis (TxP).
Their work is primarily concerned with citizen activism in public and common spaces as an alternative to the neoliberal city. Their interests have recently expanded to focus on extractivism in the Global North and on dissidence as a political form of resistance capable of constructing alternative imaginaries. They move from lines of action rooted in collaborative practices as responses to community needs towards collaborative practices that seek to establish spaces for critical thought.
Through processes of research, production, and action in both geographical and symbolic territories, their work enables the activation of new transcultural subjectivities as forms of emancipation and decolonisation of dominant modes of thinking.
They employ agitprop, counter-advertising, and strategies of visibility or guerrilla communication to question the models that shape how places are inhabited and their consequences—such as gentrification, evictions, segregation, touristification, and social control. Today, these strategies operate as critical devices that seek to challenge these and other narratives through aesthetic and political counter-narratives.
Todo por la Praxis se une a Secuelas Energéticas
El colectivo artístico, con base en Madrid, ha sido selecionado por los comitentes de Barruelo de Santullán
El proceso de mediación con los vecinos de Barruelo de Santullán comenzó en el mes de enero de 2025, teniendo reuniones presenciales a lo largo de estos meses principalmente en la Biblioteca Municipal de la localidad, y caminando por diversos lugares del pueblo con el fin de que los participantes reflexionasen en primera persona sobre el territorio que habitan.
A pesar de los años de cierre de la mina, la historia de los mineros atraviesa toda el lugar y las historias personales de los participantes, provocando una gran afección en cada una de las sesiones de trabajo. Pero lo hace desde las historias silenciadas, del pasado y del presente, de las mujeres de la localidad. Mujeres que eran esposas, madres o hijas de los mineros y que a lo largo de los años construyeron una red de sororidad con el fin de poder sostenerse en un contexto en el que el machismo lo atravesaba todo.
Con el cierre de las explotaciones mineras, la esfera pública que hasta ese momento pertenecía a los hombres comienza a girar y son, principalmente, las mujeres las que en estos momentos la reclaman con el fin de intentar dar visibilidad y voz a todos los vecinos, pero principalmente a las mujeres del pasado y a las que ahora habitan Barruelo de Santullán.
Se sienten abandonadas, como la mina, ya que tras un periodo muy intenso de extractivismo mineral ahora ni la escombrera (que ha sido re-naturalizada en un proceso que no ha contado con expertos locales) les representan como pueblo. Ellas y sus historias se perciben como escombros, pero saben que gran parte de Barruelo de Santullán se construyó sobre ese escombro y, en un ejercicio de resiliencia, quieren renacer a partir de él.
Su principal deseo es generar un “lugar” de incidencia política y justicia restaurativa en su entorno más próximo, con el fin de ir escalando hacia los lugares donde se toman las decisiones que les afectan en la esfera personal y social.
Tras este periodo de mediación, el colectivo artístico elegido para materializar el deseo comunitario que han imaginado es Todo por la praxis (TxP).
Sus temáticas tienen como eje principal el activismo ciudadano en espacios públicos y comunes como alternativa a la ciudad neoliberal. Ahora sus intereses se ven amplificados, poniendo el foco en los extractivismos del norte global y en las disidencias como formas políticas de resistencia que construyen otros imaginarios posibles. Transitan desde unas líneas de acción posicionadas en las prácticas colaborativas como respuesta a las necesidades de las comunidades, hacia unas prácticas colaborativas que buscan instalar espacios de pensamiento crítico. Permitiendo activar nuevas subjetividades transculturales, como formas de emancipación y descolonización del pensamiento dominante, a partir de procesos de investigación/producción/acción en territorios tanto geográficos como simbólicos.
Utilizan el agit prop, la contra-publicidad y la visibilización o guerrilla de la comunicación para cuestionar los modelos que sirven para habitar lugares y sus consecuencias, tales como la gentrificación, desahucios, segregación, turistificación y control social; hoy se extienden como dispositivos críticos que buscan interpelar estos y otros relatos desde contra-narrativas estético/políticas.
